Amores que matan deben morir, déjate de sacar el refranero español para justificar que los amores que matan nunca mueren, porque a estas alturas ya no engañas a nadie…
Amores que matan deben morir y deben hacerlo cuanto antes mejor. Amores que no son amor sino una fantasía inacabada. Amores que te matan lentamente, ya sea el orgullo o la autoestima, pero se van cargando lo poco que te queda de esperanza.
Lo que no te mata te hace más fuerte, pero en este caso es mejor no intentar ser el héroe de una película con el final más que escrito. Amores que matan deben morir y lo debes tener claro desde el primer día porque si no quizás te llegues a acostumbrar a tener que morir por quien no debes…
¿Te gusta? Pues te regalo otra, “Amores reñidos son los más queridos”.
Claro, y así nos va, cuanto más nos jodemos, y no en la cama, más nos queremos ¿no? Ley universal de la sociedad actual y si no la sigues eres prisionero de un romanticismo anticuado, donde lo bonito era joder y no joderse la vida.
Prisionero de ese sentimiento, debo estar anticuado o parado como un reloj que necesita que le den cuerda, porque no entiendo de broncas innecesarias de quien no tiene por rutina otra cosa que discutir.
Reconciliaciones que cada día van perdiendo aún más el poco poder de negociación que les va quedando…
Y tú, si quieres sigue acostumbrándote a lo que no es normal, miente y di que te gusta, que estas mejor así y a lo demás, a eso que de verdad te gusta, eso con lo que realmente estas cómodo/a sigue siendo tan cobarde de llamarles amigos/as…
Así nos va. De engaño emocional en engaño emocional. Perdiendo palabras que antes tenían mucho significado.