Para ti, que llevas tiempo desaparecida en combate, el mismo combate que llevo años y años peleando solo.

Has decidió aparecer como lo hacen las protagonistas de las buenas películas. A última hora. Con la espada en la mano y esperando dar vida a quien ha perdido toda la esperanza de poder salir vivo de una batalla que llevo mucho tiempo queriendo dejar por la profundidad de las heridas. Esta guerra que llamamos amor…

Para ti, que supongo que estarás en el camino correcto de poder sacarme de esta batalla perdida de querer encontrar a quien no me busca.

Te digo que no tengas prisa.

He aprendido a vivir sin ti e ir curándome las heridas en el fragor de la batalla. Así que tranquila, no hace falta que hagas la entrada triunfal en el último minuto como en las mejores películas, porque me he cansado de dar su minuto de gloria a actrices que solo buscaban ser protagonistas de una mala telenovela.

Si estas en el camino, disfruta de todo lo que te toca en el trayecto. Es mejor llegar tarde para quedarse, que llegar y pensar que es demasiado pronto para comprometerse…

Decirte también, que te tomes las cosas con calma porque ya no tengo prisa, aunque a veces lo pueda parecer. En este largo camino solo he visto demasiados cadáveres sentimentales que se habían prometido amor eterno como para pensar que lo bueno llega pronto y fácil.

Así que tomate tú tiempo, pero no olvides que he perdido demasiadas batallas como para tener que esperarte mucho más…

Para ti, que ni siquiera te conozco y tampoco te puedo imaginar por mucho que lo intento. Tienes que saber que soy difícil de entender, que no quiero que me declares amor eterno, porque no estaríamos condicionando para algo que no sabemos llevar.

Dime que quieres disfrutar conmigo el tiempo que dure esto que no hemos ni empezado, porque será la señal más evidente de que has llegado.

Asume que tengo defectos que tendrás que sobrellevar. Como yo tendré que disfrutar de los tuyos.

Asume también, que antes que tú he tenido un pasado del que puedo estar o no orgulloso, pero que forma parte de mí, y que sin él no estaría donde tengo que estar, cuando tengamos el placer de cruzarnos en el camino. Asume que tengo otros pilares básicos que sujetan mi vida, que tú serás uno de ellos, pero no el único…

Tendría muchas más cosas que decirte, pero creo que será mejor ir descubriendo todo lo demás cuando tengamos la suerte de coincidir.

Tranquila será una cosa natural, que parecerá que ha estado planificada durante toda la vida.

No te asustes, solo respira, levanta la cabeza, mírame a los ojos y no digas nada, porque hay cosas que no es necesario decir porque cuando llegan se sienten sin decir nada…

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